Hay partidos que duran 90 minutos. Y hay otros que se juegan durante 162 días
17 julio, 2026
Marta, de 76 años, llegó al Hospital de Alta Complejidad para ser intervenida por un tumor cerebral (meningioma). La cirugía fue el comienzo de un desafío enorme.
Durante su estadía en la Unidad de Terapia Intensiva necesitó una traqueostomía. Enfrentó infecciones, atravesó momentos difíciles y el reposo prolongado fue debilitando sus músculos. Cuando todo parecía perdido, seguía luchando. Cada día parecía una nueva final.
Pero cuando una campeona entra a la cancha, no se rinde.
Marta puso corazón, garra y una voluntad inmensa para seguir adelante. Peleó cada recuperación, celebró cada pequeño avance y transformó cada paso en una victoria.
Y no jugó sola.
A su lado estuvo un equipo que dejó todo en la cancha, médicos, enfermeros, kinesiólogos y profesionales de distintas áreas que la acompañaron en cada momento. También estuvo su familia, alentando sin descanso, sosteniéndola cuando más lo necesitaba.
Hoy, después de 162 días, llega el pitazo final.
Con la bandera argentina en las manos y el corazón lleno de gratitud, Marta se despide de su estadía en el hospital para comenzar una nueva etapa.
Su alta no es solo una salida. Es una victoria compartida. Es el resultado de la fuerza de una paciente, del compromiso de un equipo y del amor de una familia que nunca dejó de creer.
Gracias, Marta, por enseñarnos que los verdaderos campeones no solo ganan dentro de la cancha.
También ganan fuera de ella. ¡Hasta siempre, campeona!